ACUEDUCTO COMPLEMENTARIO

El Alcalde de Ibagué, Guillermo Alfonso Jaramillo, junto al ingeniero Carlos Gutiérrez, gerente del IBAL, solicitaron a la Personería Municipal y a la Contraloría el inicio de una investigación técnica que permita aclarar los hechos expuestos por el diario El Nuevo Día en la publicación “¿Hubo un falso positivo en entrega de la fase I del acueducto complementario?”, noticia que circuló el pasado domingo 3 de febrero.

El oficio, que fue radicado en ambos entes de control, señala: “Me permito solicitarle que, en el marco de sus competencias, se inicie una profunda investigación a los hechos expuestos en dichas publicaciones, esto con el acompañamiento de profesionales altamente calificados”.

Y agrega: “Para esto, desde ya pongo a su disposición el ‘staff’ de profesionales del IBAL, quienes se encuentran haciendo el seguimiento técnico que requiere un proyecto de esta envergadura”.

Los argumentos expresados para solicitar el acompañamiento de la Personería Municipal son los siguientes:

  1. La fotografía utilizada en primera página no corresponde a la fase del proyecto a la cual hacen referencia, en tanto no se encuentra ubicado en el tramo de la fase 1 que es del kilómetro 0 al kilómetro 4+700, sino al tramo correspondiente a la fase 2 PI 85.
  2. El alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo ratificó en rendición de cuentas que de la fase 1 ya están terminadas las obras hidráulicas asegurando agua al kilómetro 4+700. Además, hizo claridad en que se está trabajando en una obra de estabilización de la vía debido a que se presentó una falla en la banca.
  3. En la publicación, el mencionado diario afirmó: “Findeter, entidad contratante de la fase 1, no asistió a la entrega o inauguración de la obra el pasado 26 de octubre”. Mintiendo sobre dicho aspecto, vale aclarar que la Financiera de Desarrollo Territorial sí hizo presencia institucional a través de la presencia de la supervisora del proyecto, Adriana María García Guevara.
  1. El diario señaló: “El Nuevo Día hizo un recorrido por la fase 1 y 2 del acueducto complementario. Durante el trayecto se corroboró que la tubería de la primera fase no contaba con agua”. Ante esto, vale decir que la fase 1 debe empalmarse con la fase 2, motivo por el cual la tubería debe estar vacía pues, de lo contrario, se generarían daños en la infraestructura existente.
  2. Asimismo, el diario afirmó: “En diálogo con habitantes de la vereda se conoció que para el 26 de octubre, día de entrega de la fase 1, el agua no habría salido desde la bocatoma hasta el kilómetro 4+700, sino a través de un sistema de bombeo”. Esta aseveración es falsa y desconoce las reglas de la lógica y los principios de la física, la hidráulica y la mecánica de fluidos, toda vez que para ello se requeriría una motobomba de no menos de 3 metros de alto por 2 metros de ancho, con una potencia superior a los 500 caballos de fuerza.

El documento radicado ante dichas entidades también advierte: “No cabe duda de que El Nuevo Día, desde el mismísimo titular “¿Hubo un ꞌfalso positivoꞌ en la entrega de la fase I del acueducto complementario?, desconoce la realidad del proyecto y soporta la nota en las falacias de un tercero, de quien no se conoce su pericia en el área particular a la cual se refiere”.

Vale destacar que los mismos puntos fueron expuestos también en la solicitud de rectificación enviada al periódico El Nuevo Día, toda vez que la publicación carece de conceptos técnicos y se basa en comentarios de personas que no tienen los conocimientos especializados para criticar una obra como el acueducto complementario.

“No se compadece que con sustento en supuestos dichos por habitantes de la zona, lugareños, campesinos, residentes y anónimos del sector, se cuestione la magnitud, el avance y el impacto del proyecto, mucho menos que se genere un manto de duda sobre la transparencia del mismo”, dice la carta enviada por el IBAL al periódico local.

Para sustentar la solicitud, la Administración Municipal anexó el documento expedido por el Consorcio Interaguas, firma interventora del proyecto, que “certifica que las obras ejecutadas durante el desarrollo del proyecto cumplen con los estándares de calidad y especificaciones técnicas exigidas según la normatividad vigente”.

De la misma forma, se adjuntó el certificado expedido por el Consorcio Acueducto Ibagué, contratista encargado de la obra, el cual confirmó la entrega de la fase 1 del acueducto complementario luego de verificar la “funcionalidad, con las pruebas hidráulicas y el llenado de la línea de aducción, captando agua de la bocatoma Cocora desde el kilómetro 0, llegando por gravedad al kilómetro 4+700”.

Es importante reiterar que, en las obras del acueducto complementario, la Administración está invirtiendo recursos propios cercanos a los $80.000 millones. Además de haber entregado la primera fase la obra, la segunda etapa del proyecto ya tiene un avance superior al 65 %.

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